domingo, 6 de abril de 2014

Adiós invierno

No recuerdo la última vez que vi a mis nenas correr con tanta emoción y libertad como en aquella tarde, hace unos días. Era la primera vez en lo que va de año que pude sacarlas al patio a jugar. Este invierno ha sido largo y cruel y, por más espacio que se tenga en casa, no es igual al aire libre, a correr con los brazos abiertos y dejarse caer sobre la grama, sentir el frío de una tierra que igual pide la calidez del sol. Ellas persiguieron burbujas; se llenaron las manos y rostro de tiza; jugaron su versión de la rayuela; saludaron a la niña que vive al lado; recogieron hojas olvidadas por el frío. Estaban felices. En tanto yo, me despojé de mi caparazón invernal, dejando libre los sentidos y el corazón dispuesto a ser reconquistado por esta cuidad.

martes, 25 de marzo de 2014

Felicidad

Stella juega sobre la alfombra con su baúl llena de monedas doradas, collares y pulseras en varios colores; es una granja dice, y estos son los animales. En tanto, Lucía repite a su modo las letras de la canción navideña “Santa is coming to town”, mientras gira una y otra vez con los brazos abiertos. Me mira y sonríe. Le devuelvo la sonrisa y siento mis ojos humedecer un poco. 

miércoles, 15 de enero de 2014

Nuevo año

Llego el 2014 de prisa, no se hizo esperar. Hubiera querido detenerlo un poco para así por lo menos pensar en el año que partía y organizar mis ideas, hacerle una fiesta, esperarlo con los brazos abiertos y todo un itinerario de lo que haríamos a partir de su llegada. Sin embargo no fue así. Llegó y me encontró con la casa patas arriba, en pijamas y preparando una fiesta de cumpleaños con dos semanas de retraso. Espero que no se moleste por mi falta de atención hacia él. Estoy tratando de recuperar las dos semanas perdidas y ponerlo al día, contarle, o mas bien proponerle, mis nuevas resoluciones y comenzar con buen pie lo que espero sea amistad positiva, de muchos logros, nuevos comienzos y proyectos en familia. 

Ya veremos como va el nuevo año.

martes, 26 de noviembre de 2013

De paseo

Tenía algo que hacer en la cuidad y decidí aprovechar la oportunidad para llevarme a una de las niñas. Me hubiera gustado llevarme a ambas pero esta cuidad te complica las cosas cuando debes moverte sola con niños; si no fuera por la cantidad de escaleras que hay que subir y bajar para tomar el tren lo haría. Le dije a Stella que íbamos a tener una aventura y creo que lo fue para ella. Como a todos los niños, le encanta montarse en tren, ver la gente, las palomas, el constante movimiento de una cuidad, en especial cuando ésta esta vestida de fiesta con árboles navideños, luces, música y para completar, pistas de hielo. Era cerca del medio día así que compramos unos pedazos de pizza y nos sentamos a comer frente a la fuente de Bryant Park. Hacía frío pero eso no impidió que mi nena mojara sus manos con el agua helada. Estaba feliz.  

Caminamos por las tiendas navideñas que están en el parque durante esta temporada y ella me ayudó a elegir un adorno para nuestro arbolito, uno que representara nuestra familia, uno que podría tal vez iniciar una tradición en casa: el sumar algo especial al árbol todos los años.  

Miramos a la gente patinar en hielo y nos sentamos a leer en la pequeña biblioteca infantil que ofrece el parque. Ella se entretuvo con las palomas mientras yo la observaba y le tomaba fotos. Cuando tienes más de un niño temes no dedicarle suficiente tiempo a cada uno y resulta importante cuando puedes dedicarle toda tu atención de manera individual por unas horas. Se que para ella significó mucho. Y más aun para mí. 
Nuestra familia
Improvisando un baile

domingo, 10 de noviembre de 2013

Aire festivo

Cuan rápido han pasado estos días, o mas bien semanas. He estado ocupada en casa con las niñas, visitas y preparativos de navidad. Sí, ya estoy con la mente en navidad. Es el primer año en que comienzo a celebrar tan temprano. Y digo celebrar por que el ponerse a decorar, comprar o hacer adornos, sacar luces guardadas desde hace un año es de alguna forma celebrar; y mas cuando puedes compartir todo esto con tus hijos, hacerlos cómplices de tu amor por esta festividad. Por ahi viene el día de acción de gracias y a pesar de que la cena familiar será en mi casa la verdad no me llama la atención hacer nada por ese día salvo la cena. Aun no he pensado en menú y eso esta a poco más de dos semanas. Sin embargo, no estamos en diciembre y esta mañana puse a sonar canciones navideñas en Pandora y encendí las luces a mi pequeño pueblo navideño.

Mis hijas están encantadas con el árbol y realmente hice lo posible por hacer de la decoración algo especial con ellas, hacerlas participe de todo y que lo disfrutaran. Quiero tratar de que cada año se emocionen con la llegada de esta época, que sientan que es algo más que los regalos, una ocasión para compartir, o mejor que se convierta en una tradición familiar los preparativos, las canciones, el arbolito. Quizás pido mucho pero cuando pienso en mi niñez, uno de mis mejores recuerdos son de las cenas y reuniones familiares (hermanos, primos, tíos…) no sólo en noche buena sino acción de gracias y año nuevo. En mi casa siempre hubo árbol de navidad y esta fecha era especial. Quiero algo parecido para ellas. Este año será de los pocos en que mi familia se encuentre completa en noche buena, no solo estarán mis padres sino también mi primer sobrino que nacerá a principios de diciembre (mi hermano lo ha estado esperando ya por muchos años). 

En fin, esta semana me la he pasado de buen ánimo, disfrutando del aire festivo que ha empezado a embargar la cuidad (Nueva York me parece más hermosa durante esta época). Aquí algunas fotos recientes: 
Haciendo adornos para el arbolito.
Llenando una bolita para el árbol.
El pueblo navideño fue todo un éxito (pero los muñequitos tuve que quitarlos por que iban en peligro).