Hoy es uno de esos días en que no puedo dejar de sonreír. Porqué? Bueno, para empezar, es viernes y el clima está espectacular. Las hojas ya se han tornado rojas, amarillas, anaranjadas y marrones. La foto de este post la tomé esta mañana camino al tren. Aunque estoy hasta el cuello con tanto trabajo y cosas personales pendientes, nada logra causarme estrés ni mortificarme. Estoy demasiado feliz como para cambiar mis alegrías por problemas.
Habrán notado que hace un tiempo la tristeza ha estado ausente en mis días y no me he quejado o llorado por mis fracasos y frustraciones. He aprendido a aceptar las pérdidas como algo necesario a fin de aprender y ser más fuerte. Este año no ha sido fácil para mi ya que sufrí decepción tras decepción; sin embargo, siento que mi corazón ha sanado y auque queden sicatrices, las heridas se han cerrado para dar bienvenida a nuevas aventuras. Siento que el corazón está dando pasitos y hasta sintiendo cosquillitas. Es como si hubiese vuelto a nacer y ahora está mirando el mundo con nuevos ojos pero, al mismo tiempo con todo el conocimiento y experiencia de su vida pasada.
En fin, hoy sólo quería compartir mi alegría con el mundo y extenderle un abrazo a todo aquel que le haga falta una sonrisa. Las tempestades no son eternas y por más terrible que sean, al final el cielo se aclara para traernos un nuevo sol, cada vez más luminoso y esperanzador.
Habrán notado que hace un tiempo la tristeza ha estado ausente en mis días y no me he quejado o llorado por mis fracasos y frustraciones. He aprendido a aceptar las pérdidas como algo necesario a fin de aprender y ser más fuerte. Este año no ha sido fácil para mi ya que sufrí decepción tras decepción; sin embargo, siento que mi corazón ha sanado y auque queden sicatrices, las heridas se han cerrado para dar bienvenida a nuevas aventuras. Siento que el corazón está dando pasitos y hasta sintiendo cosquillitas. Es como si hubiese vuelto a nacer y ahora está mirando el mundo con nuevos ojos pero, al mismo tiempo con todo el conocimiento y experiencia de su vida pasada.
En fin, hoy sólo quería compartir mi alegría con el mundo y extenderle un abrazo a todo aquel que le haga falta una sonrisa. Las tempestades no son eternas y por más terrible que sean, al final el cielo se aclara para traernos un nuevo sol, cada vez más luminoso y esperanzador.
10 commentarios: