De repente sentí que alguien o algo me abrazaba. Abrí los ojos y permancecí quieta por un instante. En un sobresalto miré a mi lado y alrededor de la habitación pero no había nada. Sentada en la cama, esperé por unos segundos. Nada. Entonces fui hacia la ventana y la cerré. Me acosté tratando de ignorar lo ocurrido pero me fue dificil. No sé si es que imagino cosas o tal vez es la soledad que quiere perturbarme. Quizás, como me dijo una amiga entre risas, hay fantasmas en mi apartamento. De lo que estoy segura es que no estaba sola; alguien o algo estaba a mi lado. Mi piel no miente.
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