Cuando es muy tarde y crees haber olvidado, todo regresa a ti como una repentina lluvia en una tarde de sol. No estás preparado para el agua y permaneces inmóvil en una esquina, sin saber hacia donde ir, si solicitar refugio o dejarte arrastrar por el viento. Es tarde para un paraguas o para esconderte pero, si corres, tal vez puedas alcanzar el metro y huir donde la lluvia no te encuentre, donde el ayer no tenga raíces.
13 commentarios: