Tiempo. La misma queja de siempre. Ahora mismo tengo la cabeza llena de cosas que quiero escribir y contar, mas no puedo. Escribo estas líneas de prisa por la necesidad de desahogarme, por no poder callar otro segundo. Quisiera sentarme a contestar emails, responder a los comentarios del blog, revisar los ejercicios de la universidad… sacar toda esta marea que llevo dentro para poder cerrar los ojos y descansar. Pero no, me esperan los emails infinitos de la oficina, reuniones por organizar y asuntos ajenos a los que debo atender.
Está soleado y el frío ha mermado. Quiero salir. Quiero escribir. Lamentablemente habrá que esperar el fin de semana.
Está soleado y el frío ha mermado. Quiero salir. Quiero escribir. Lamentablemente habrá que esperar el fin de semana.
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